Publicado: 22 de Marzo de 2017

Un total de 7.845 familias madrileñas han sufrido el robo con fuerza en su vivienda en el primer semestre del año. Este dato supone que la región ha registrado una subida del 4,6% en este tipo de delito con respecto al mismo periodo de 2015, según se desprende de la estadística del Ministerio del Interior. La policía ha hecho públicos unos consejos, mientras que los cerrajeros han pedido a los Ayuntamientos que prohíban las pegatinas de publicidad de su sector. Estas ocultan muchas veces mafias dedicadas a conseguir duplicados de las llaves, con las que después entran en las casas sin causar destrozos.

 Fuentes policiales explicaron ayer que la mayor actividad delincuencial proviene de bandas especializadas procedentes de Georgia y de Rumanía, que controlan muy bien esta técnica de robo. En lo que va de año, los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial han detenido a cerca de 600 personas por este delito, pero de poco les ha servido. Los jueces suelen dejarles en libertad con cargos, pendientes de juicio. “El problema es que, cuando llega la hora de celebre la vista, muchos se han marchado a sus países y ya no se les puede juzgar”, reconocen fuentes policiales.